Rediseñar la trama urbana mediante la gestión del riesgo
El ingeniero Civil Rubén Actis Danna, docente universitario, investigador especialista en mapas de riesgos múltiples, recursos hídricos y asesor de la Municipalidad de Salsipuedes, consideró que un evento natural de tal envergadura es muy difícil de evitar, aunque sí advirtió de que la debida prevención y planificación del crecimiento urbano mediante un criterio de gestión del riesgo, podrían haber encausado la catástrofe de otro modo.

Por Laura Pantoja - lpantoja@comercioyjusticia.info

Advirtió la necesidad de repensar las ciudades y su trama urbana con un criterio de gestión de riesgo, que incluye la generación de mapas de riesgo participativos, como así también la utilización de tecnologías existentes como sensores remotos y sistemas de alertas tempranas. “Es urgente repensar la trama urbana de estas localidades y considerar la relocalización de las familias de las viviendas que fueron afectadas, justamente por haber estado ubicados en las zonas de mayor vulnerabilidad”, destacó.

En los casos de tipo hidrológicos, como el producido recientemente, insistió en la necesidad de realizar los debidos estudios hídricos en forma previa a cualquier modificación de los escurrimientos o cauces y hasta incluso, antes de obras que parecen sencillas como un cordón cuneta. “Se producen daños mayores por hacer obras sin estudios previos que los que se evitan por ejecutarlas sin el respectivo relevamiento”, apuntó el especialista.

Desde luego, además de la construcción de obras preventivas como lagunas de retardo, canales, entre otras, el ingeniero propone un método que es posible anticipar los fenómenos extremos, como las crecidas de arroyos, por medio de un sistema de alerta temprana. Se trata de una tecnología que a partir de la medición de la cantidad de agua de lluvias caída en las cuencas, puede predecir el nivel de crecidas. “Son sistemas de bajo costo que proponen la instalación de sensores capaces de captar el milimetraje caído y, por medio de telemetría, dar informes a una base que, en este caso puede ser bomberos, defensa civil y seguridad ciudadana, entre otros”, añadió.

Planificar el riesgo
Pese a todas las propuestas mencionadas anteriormente y a la real necesidad de obras de infraestructura hídrica en la zona afectada, el ingeniero aclaró que, frente a este tipo de tormentas tan extremas -no ocurridas en los últimos cien años- es improbable poder dimensionar sus reales consecuencias.

A estos fenómenos pocas veces vistos, se suma el cambio climático por el que se predicen que estos acontecimientos serán cada vez más intensos y más extremos.

“Hay que trabajar más en la gestión de riesgo, en la elaboración de un mapa de riesgo que pueda identificar claramente las zonas vulnerables”, instó el profesional.

“Reconocer el peligro y tomar medidas anticipadas es sumamente importante. Si se produce un evento que puede generar un desastre, la población tiene que saber qué hacer. Los socorros pueden tardar horas, e incluso días en llegar”, señaló .

Aseguró que la gestión de riesgos es un recurso válido y necesario para que los gobiernos puedan evaluar el diseño de la infraestructura de obras de prevención y mitigación, pero aclaró, que “como suelen ser proyectos y obras costosas, se opta por invertir en la remediación en lugar de hacerlo en la prevención”.

“Ante un hecho que puede ser eventual, prefieren destinar dinero una vez que sucede el episodio, en lugar de construir obras o habilitar planes que podrían prevenirlo o bien amortiguarlo”, disparó el experto.

“Hay que cambiar la mentalidad e invertir en lo que no da rédito político cercano, porque en algún momento lo termina pagando la sociedad y no solo en dinero sino también con vidas”, destacó Actis Danna.

Pasos a seguir
- Como primera medida hay que remediar lo sucedido: viviendas y obras de infraestructura a gran escala, así como calles, accesos y puentes.
- En materia de planificación es necesario confeccionar un mapa de riesgo que detecte zonas vulnerables ante posibles inundaciones, incendios, explosiones, etcétera. También es menester la elaboración de los debidos estudios hídricos, previos a la ejecución de cualquier tipo de obra de esa naturaleza.
- El Gobierno debe invertir en sistemas de alertas; en obras de infraestructura, como lagunas de retención; en la difusión y concientización de la población acerca de la prevención y los futuros cambios climáticos.
- El sector privado debe asumir también el compromiso de ejecutar obras en zonas habilitadas y previamente aprobadas por los gobiernos de incumbencia. “Sucede que los desarrollistas lanzan loteos y los comienzan a vender antes de recibir todas las validaciones pertinentes en materia ambiental o terrenos, hay que exigirles y controlarlos”, señaló el profesional.

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